Ayer nos sorprendió a todos una terrible noticia, una cornada en la plaza de toros de Teruel, acabó con la vida del joven matador de toros Víctor Barrio.
Desde aquí reivindicar que la Tauromaquia es grande, los toreros viven y mueren de verdad, sin trampa ni cartón, sin escenografías, sin guiones ni diálogos programados ni ensayados.
La misma profesión que puede encumbrar a un torero, engrandecer o arreglar su vida, también puede acabar con ella y convertirlo en leyenda eterna.
Los taurinos no estamos apenados por la muerte de un torero, estamos apenados por la muerte de una persona, un joven de 29 años de edad que contaba con toda una vida por delante. Un joven que luchó por sus sueños, por llegar a ser alguien en el toreo y que a cambio entregó su vida para obtener la Gloria eterna. Los anti taurinos, están aprovechando estos momentos de dolor para mofarse de su vida, de su muerte; aprovechan para insultar, para amenazar y en definitiva para hacer todo lo que hacen sin fundamento alguno y sin respeto ni educación. De ellos no me preocupa que un Juez algún día los pueda sentenciar, porque tengo la certeza de que el día del Juicio Final, obtendrán la más certera y adecuada sentencia que se les pueda imponer.
Alegrarse de la muerte de un ser humano, es precisamente el mayor indicador de que quien se contenta ante tal situación, no es humano. Proclaman la libertad de los animales por encima de todo, anteponiéndolos a las personas. Hoy no me vale la excusa de que las peticiones de abolición de la Tauromaquia lo son en defensa de los matadores, pues ellos dentro de la más absoluta libertad, deciden entregar su vida. Y, no se confundan aquellos que no entienden: la entregan por y para el toro. Sí, por ese animal que los animalistas anti taurinos dicen defender, sin entender que de llegarse a producir la abolición de la Tauromaquia, tal y como quieren, desaparecería necesariamente el toro bravo. Sólo hemos de tener en cuenta que no se cría el toro bravo en todos los países: Suiza no lo cría, Japón tampoco, China tampoco, como no lo hacen Checoslovaquia, Sudáfrica, Reino Unido, Irlanda y una innumerable lista de países. ¿Por qué? Muy sencillo, en esos países no hay corridas de toros y tampoco hay toros bravos.
Aquellos que piden la supresión de la muerte del toro en la plaza, deben saber que evitar la muerte dentro de la corrida de toros, sólo condena al toro a una muerte injusta y en desigualdad de condiciones. No hay más verdad en la plaza que a la hora de cuadrarse el torero para matar al toro. Uno contra uno. Hombre frente a toro, toro frente a hombre. Igualdad… De eliminar este paso, el toro pasaría a morir en los chiqueros, en un matadero, etc y eso, sí que es una muerte indigna para quien durante 4 o 5 años ha vivido como un Rey. Sí, deben saber que el toro bravo es el Rey de la dehesa y Rey de la Fiesta, sí, la del toro bravo. Ayer quedó de manifiesto tan clara igualdad… Toro y torero, luchando por sobrevivir. Tú o yo.
No voy a intentar convencer desde estas líneas a ningún anti taurino, pues tampoco permitiría que me intentasen convencer a mí de que no fuese aficionada a los toros. Lo único que pido y que pedimos todos los aficionados y amantes de la Tauromaquia, es respeto y educación. No les gusta, bien. A mí sí. Siempre respetaré que haya personas a las que no les gusten los toros. Lo que jamás respetaré es el insulto, la amenaza y las faltas de educación porque no tengamos la misma opinión sobre éste o cualquier otro tema. Democracia y Libertad.
Respeten por favor la muerte de un ser humano, la de un chaval de 29 años que se jugó la vida por un sueño, el de ser torero y llegar a figura, respeten el duelo de toda su familia, la carnal y la taurina.
Víctor Barrio pasó ayer a ser leyenda del toreo, se reuniría en el Cielo con tantos toreros que seguro están allí, soñando faenas eternas porque aunque murieran los hombres, los toreros aún viven.
Gloria a ti TORERO y DEP.
