Triunfo en Algeciras de López Simón

Con casi media plaza se lidiaron toros de la ganadería de La Palmosilla de distinto juego.

Juan José Padilla volvía (tras algunos años de ausencia) a la plaza donde en 1994 tomó la alternativa. Vestía Padilla de verde botella y oro con los cabos negros, detalle que luce en los últimos años en sus vestidos. El primer toro, PERDIDO de 451 kilos de peso, herrado con el número 24 fue recibido por Padilla flexionando la pierna de salida. Remató la serie capotera casi en los medios con dos medias verónicas. Destacó ya en este primer tercio la falta de fuerza del toro que no se empleó en el caballo. Padilla animó al público con tres pares de banderillas reunidos, si bien el segundo quedó algo trasero en cuanto a su colocación. Para el último par citó Padilla desde el estribo para lograr un buen par de dentro a fuera, tanto en colocación como en ejecución. Ya en la muleta el toro acusó la falta de fuerza y Padilla ejecutó una faena basada en el muleteo a media altura, a fin de aliviar al toro todo lo posible y que la faena no resultase deslucida. Tras una buena estocada cortó una oreja.

Sebastián Castella apareció en el ruedo con un terno grana y oro. A su primer toro DISTINGUIDO, de 469 kilos, herrado con el número 87 lo recibió con verónicas. El toro no se empleó en el caballo y protestó el puyazo. Los banderilleros de Castella dieron un buen tercio de banderillas y destacó la lidia de José Chacón. Ya en la muleta dio Castella distancia al toro, dejándole la muleta puesta en la cara para intentar encelarlo, el toro protestó en algunos momentos de la faena, que tuvo altibajos y en la que Castella alternó muletazos a media altura y muletazos por abajo. No terminó de cuajar la faena y paseó una oreja tras una buena estocada.

Alberto López Simón se presentaba en la Plaza de toros de Las Palomas, por ello hizo el paseíllo montera en mano. Vestía López Simón de azul purísima y oro. Su toro, BRUJITO de 460 kilos herrado con el número 80. Fue éste el toro más bravo del encierro, con acometividad, queriendo coger los engaños, repitiendo y con fijeza. Se entendieron pronto toro y torero desde el saludo capotero. No se empleó del todo en el caballo tampoco este toro. Con la muleta López Simón citó dándole distancia al toro, le imprimió temple, intercaló series con la derecha, con la izquierda, pases cambiados por la espalda, molinetes para finalizar con ayudados por alto. Pudimos ver el mejor toreo de la tarde y una gran mano izquierda de López Simón con la que ejecutó los mejores naturales de la tarde. Mató de buena estocada y paseó las dos orejas ante un público que en distintos pasajes de la faena, se había puesto en pie reconociendo la labor del diestro. El toro, mejor del encierro, fue aplaudido en el arrastre. Tras esta faena, López Simón pasó a la enfermería, ya que en los pasajes finales de la misma empezó a quejarse, aparentemente había recibido un golpe por parte del toro, del que el respetable no se percató. Ya en la enfermería le infiltraron y pudo continuar la tarde.

Juan José Padilla recibió al cuarto toro SABEPOCO, de 464 kilos herrado con el número 61 con 2 largas cambiadas en el tercio, lo intentó todo Padilla para cortar una segunda oreja y poder así abrir la puerta grande. En este toro, aparecieron las prisas, siempre malas consejeras y hubo algo de desconcierto en la lidia. El toro recibió un buen puyazo, siendo el que más se empleó de todo el encierro en el tercio de varas. Sangró mucho este toro. En banderillas, volvió Juan José Padilla, el toro tenía motor y movilidad, de nuevo lidia desconcertada que no ayudó a otro buen toro. Empezó Padilla la faena de muleta con estatuarios, empezó a protestar el toro al final del muletazo, Padilla lo citaba de largo e hizo una buena faena merecedora de premio, finalmente mató de estocada trasera y hubo de usar el descabello en dos ocasiones. Se quedó Padilla sin puerta grande aunque sí dio la vuelta al ruedo tras haber sido aplaudido el toro en el arrastre.

Sebastián Castella recibió de capote al quinto, DESPISTE de 486 kilos de peso y herrado con el número 52. Este toro fue el que mejor embistió a los capotes, presagiando cosas buenas. Fue mal picado y el puyazo muy trasero. Otro toro con movilidad y en el que nuevamente tras una lidia desconcertada en banderillas, fue banderilleado por la cuadrilla de Castella, aprovechando las embestidas del toro y muchas veces sin estar colocadas las cuadrillas. Llegó el toro desconcertado al último tercio en el que le faltaba rematar los muletazos, empezó a acortar el viaje y a protestar al final de los muletazos. Buscaba Castella salir por la puerta grande y tras una buena estocada hubo leve petición. Palmas al toro en el arrastre y ovación a Castella que recogió desde el tercio.

López Simón ya tenía abierta la Puerta Grande, pero demostró que no quería dejarse nada atrás. El sexto toro CANTARILLA de 458 kilos y herrado con el número 88 salió suelto del capote de López Simón, desentendiéndose de él. El toro recibió un leve puyazo en banderillas estuvo correcta la cuadrilla. Lo intentó todo López Simón, ante un toro que salía suelto de los muletazos y acabó rajándose nada más empezar la faena. La faena hubo de ejecutarse por tanto en terrenos de tablas . Faena sin lucimiento por la condición del toro. Mató recibiendo López Simón y tras petición de oreja, recibió palmas desde el tercio.

Molestó algo el aire en algunos pasajes de la tarde. Y eso quizás deslució alguna que otra faena, sobre todo la del cuarto. En general una buena tarde en la que el público disfrutó y el aficionado pudo apreciar la dimensión de López Simón que estuvo sensacional toda la tarde. Buen debut del madrileño en Algeciras, que seguramente volverá muchas tardes al coso de Las Palomas.