Enrique Ponce quiso marcar esta temporada con una corrida especial. Se anunciaría en solitario, con 6 toros de Núñez del Cuvillo y Juan Pedro Domecq y en las faneas no sonarían los típicos pasodobles taurinos. Sería en la plaza de Istres, Francia.
Ayer fue el día. Con lleno en los tendidos Enrique Ponce aparecía con un terno grana y oro con el bordado que usa desde que cumpliera veinticinco años de matador de toros. Durante el paseíllo sonó la obertura de la ópera Carmen de Bizet con la marcha ‘Toreador’.
El primero de la tarde (Juan Pedro Domecq) no se dejó torear con el capote, y Ponce tan sólo instrumentó un quite por chicuelinas. Ya con la muleta, molestó el viento. Ponce toreó por ambos pitones y tras instrumentar una buena faena, falló con la espada y tuvo que descabellar, cortó una oreja.
En el segundo de la tarde (Núñez del Cuvillo) seguía molestando el viento. Faena de exposición con un toro con genio. Tras pinchazo y estocada, cortó una oreja.
El tercero de la tarde (Juan Pedro Domecq) permitió lucirse a Ponce por su gran clase y temple. Durante la faena de muleta sonó la banda sonora de la película 1492 a la que se acopló perfectamente con su toreo. Magnífico Ponce con la izquierda que terminó la faena con ayudados por alto, que le valieron las dos orejas y rabo tras matar al toro recibiendo.
Saltó el cuarto toro al ruedo (Núñez del Cuvillo) al que se le ha concedido el indulto. Toreo clásico de Ponce, para el que ha sonado la Marcha de Semana Santa: Caridad del Guadalquivir, cesó el viento y Ponce se sintió y dibujo una faena perfecta que le valió las dos orejas y rabo simbólicos.
Antes de la salida del quinto toro, Ponce se retiró y cambió el vestido de luces por un esmoquin con el que salió a torear los dos últimos toros de la tarde.
El quinto toro (Juan Pedro Domecq), no tuvo fuerza y Ponce, toreó para el toro, con buen gusto y temple y sonó El Águila Negra. Cortó Ponce una oreja.
El sexto que cerró la función, (Núñez del Cuvillo) justo de presencia, tuvo poca fuerza. Ya en la faena de muleta sonó el Concierto de Aranjuez, volvió a molestar el viento y a pesar de ello, Ponde instrumentó una faena técnica llegando a gustarse. Cortó una oreja.
